Frecuencias amigas de aves e insectos
El ruido de motores domina entre 100 y 300 hertzios, enmascarando cantos entre 2 y 8 kilohertzios. Crear refugios acústicos con vegetación densa, masas de agua y recodos curvos reduce líneas de visión y difunde energía sonora. Un hilo de agua cercano, cuidadosamente diseñado, aporta enmascaramiento natural sin excederse. Así, las señales de apareamiento y alerta recuperan alcance, mejorando la nidificación y la polinización mientras los visitantes perciben un sosiego notable.